La velocidad de tu web puede estar haciendo perder clientes
Vivimos en un entorno digital rápido. Si una web tarda demasiado en cargar, el usuario no espera. Simplemente se va. Y en muchos casos no vuelve.
La velocidad de carga influye directamente en la percepción de profesionalidad. Una web lenta genera frustración y transmite dejadez, aunque el servicio sea excelente.
Además, Google penaliza las webs lentas, lo que afecta al posicionamiento y reduce aún más las oportunidades de captar clientes.
Optimizar la velocidad no es un lujo técnico, es una necesidad comercial.




